contacto
lideres Internacionales
 
 
 
noticias
opniones
investigaciones

Diego S. Campia

Graduado en Lic.Relaciones Internacionales " FCPyS UNAM"

 

LAS ISLAS MALVINAS. ¿ARGENTINAS O INGLESAS?

Por: Diego S. Campia

12 de marzo 2012

La pregunta ciertamente ha estado en el aire durante mucho tiempo. Tanto Reino Unido como Argentina tienen razones muy válidas para responder de acuerdo a sus intereses esa pregunta, pero ¿quien realmente tiene la razón? Lo que es indudable, es que el tema de la soberanía de las Islas Malvinas es una llaga que no ha sanado dentro de la mayoría de quienes se consideren latinoamericanos.

 

Bajo el son de Bajofondo y un poco de mate, después de dos vistazos a dos naciones fuera de nuestra región, es necesario analizar un asunto que duele, y duele mucho en el latinoamericanismo, como es la disputa de la soberanía de las Islas Malvinas entre Argentina y Reino Unido. Al escribir estas letras, una y otra vez, resuenan en mi mente las palabras de Eduardo Galeano de su libro “Las Venas Abiertas de América Latina”, cuyo análisis es fundamental para comprender en donde nos hemos encontrado, y hacia donde vamos como región.
las Malvinas

En 2005 tuve la oportunidad de estar en Buenos Aires y el reclamo de las Malvinas casi se puede respirar por doquier, pintas en paredes, playeras alusivas, souvenirs, el tinte de la palabra de cada argentino, el color de la Casa Rosada y el olor de las Malvinas se mezclan en un perfecto tono rosado,  el olor del bife y este reclamo son dos cómplices secretos, pero no ajenos.

Esta impotencia y dolor toman vida en un documental argentino acerca del tema llamado “Iluminados por el Fuego”, en donde se muestra todos los efectos tanto psicológicos, como físicos de los combatientes argentinos derivados de la Guerra de las Malvinas de 1982. Las Malvinas son una herida abierta, una llaga dentro del nacionalismo argentino, que pareciera que por más que se laman, no cicatrizara al menos pronto.

Las Islas Malvinas constituyen un archipiélago situado en el Océano Atlántico Sur en la plataforma continental de América del Sur. Su soberanía ha estado en disputa entre Argentina y Reino Unido desde 1833. En la actualidad, constituye uno de los dieciséis territorios de la lista de la ONU de territorios no autónomos bajo al supervisión del Comité de Descolonización desde 1965. Para la ONU, tanto las islas como su espacio circundante esta en litigio, pero bajo la administración del Reino Unido, mientras que Argentina las considera una parte integral e indivisible de su territorio de la Provincia de Tierra de Fuego.

Desde la Reforma a la Constitución de Argentina de 1994, se ratifica la reclamación de la soberanía y recuperación de las Malvinas como un objetivo permanente e irrenunciable del Pueblo Argentina, es decir, se convirtió en uno de los ejes principales de la Política Exterior Argentina, pero a raíz de la Guerra de las Malvinas de 1982, tanto los habitantes de las islas como el Reino Unido se han negado a negociar su soberanía.

En el inicio de la historia de las Malvinas, las islas estaban deshabitadas cuando fueron descubiertas por exploradores europeos, pero hay pruebas de que algunos clanes de indígenas patagónicos llegaron a las mismas en canoas. Con el paso de los años, alrededor de 1730, los españoles establecieron una comandancia dentro de ellas, pero a raíz de varias visitas incomodas e insistentes por parte de los ingleses, en 1740 se produjo un enfrentamiento entre Reino Unido y España sin un claro vencedor, pero como Francia como interlocutor, se logró que se reconociera la soberanía de las Malvinas a los españoles. En 1811 las Malvinas fueron evacuadas, quedando desiertas hasta 1820, en donde las visitaban de vez en cuando barcos balleneros de diversas nacionalidades. En 1820 el gobierno de Buenos Aires envió una fragata a tomar posesión y reafirmar sus derechos sobre las Malvinas de acuerdo al territorio heredado de España y en 1829 se creo la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas.

El 2 de enero de 1833 llegó a las Malvinas la fragata de guerra británica HMS Clio al mando del capitán John James Onslow, quien le dijo al jefe argentino de la comandancia que iba a reafirmar la soberanía británica sobre las islas en el nombre del Rey de Inglaterra, por lo que ante la poca capacidad de defensa argentina, se decidió desocupar las islas y regresar a la Argentina continental, quedando desde entonces bajo administración británica. 

El 2 de abril de 1982, ante la poca efectividad de los diversos esfuerzos diplomáticos argentinos por recuperar las islas, fuerzas militares argentinas invadieron y ocuparon las islas, desencadenando la Guerra de las Malvinas. El gobierno británico respondió a dicha acción enviando una fuerza naval que desembarco en las islas seis semanas después y tras duros y férreos enfrentamientos entre ambas naciones, se forzó a la rendición argentina el 14 de junio de 1982, restableciéndose así la soberanía británica sobre las islas. Cabe destacar que dicho evento histórico también significo el fin del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca), firmado en 1947 que establecía principalmente que si un país americano era atacado por una potencia extranjera, todos los países de América irían en su defensa bajo la figura de “legitima defensa”, ya que tanto Estados Unidos como Chile (por diferentes razones cada uno de ellos) apoyaron abiertamente al Reino Unido en contra de los intereses argentinos, rompiendo así las mismas bases del Tratado.

 

Tras 30 años de una intensa disputa diplomática por parte de Argentina por recuperar la soberanía de las Malvinas, el 7 de febrero de 2012, la Presidenta de Argentina Cristina Fernández anunció que el gobierno argentino presentaría una protesta ante la ONU por la postura bélica y militarización del Atlántico Sur por parte del Reino Unido en detrimento de Argentina, tras la decisión de Londres (bajo el argumento de ser una maniobra naval ya planeada con fines de patrullaje de la zona) de enviar un destructor de última generación a las aguas de las Malvinas. De esta forma, el 10 de febrero de este mismo año, el Canciller argentino Héctor Timerman concretó la denuncia en la ONU contra el Reino Unido, pero se ve muy poco probable que la demanda haga eco dentro de dicha organización, y que mucho menos se escalara a Consejo de Seguridad, porque justamente la demanda va contra un Miembro Permanente del Consejo de Seguridad.

Como medida de presión diplomática en pro de la causa argentina, los gobiernos que conforman el MERCOSUR, decidieron negar la entrada y desembarco en cualquiera de sus puertos de embarcaciones con bandera de las Malvinas (o Falkland como la consideran los ingleses) o que hayan desembarcado con anterioridad en las islas. Recientemente se presentó un incidente, en que un crucero con bandera inglesa, que previamente había desembarcado en las Malvinas, se le negó la entrada a territorio argentino, así como anteriormente también se le había negado la entrada a puertos brasileños. 

Así mismo, hace un par de meses, el Presidente de Venezuela Hugo Chavez declaró que apoyaría y defendería a Argentina en el caso de que se presentara un nuevo episodio bélico con la Gran Bretaña, y paralelamente, la causa de las Malvinas se ha fundido en una sola voz dentro de la gran mayoría de los pueblos de Latinoamérica

Para sorpresa de la opinión pública internacional, diversas personalidades de la Gran Bretaña han declarado que están a favor de que la soberanía de las islas corresponda a Argentina, incluso, un ex general británico declaró que la defensa de la isla por parte de los británicos, actualmente se encuentra sumamente comprometida, por lo que sería ciertamente fácil recuperarlas militarmente por parte de Argentina. En este punto, las negociaciones se encuentran en un punto muerto, ya que los británicos se escudan bajo la figura de “autodeterminación de los pueblos” de que los habitantes de las Malvinas realmente quieren ser británicos y Argentina alega que Reino Unido las arrebato por la fuerza y que le corresponde su soberanía en todos los sentidos.

De acuerdo al Derecho Internacional Público en diversos temas, la soberanía de las Malvinas realmente corresponden a Argentina y no esta legalmente sustentada la ocupación británica bajo ninguna figura. Las Islas Malvinas siempre han sido considerados por parte del Reino Unido como un pedazo de tierra, sumamente lejano el cual es sumamente costoso mantener, y a pesar de que los habitantes de las Malvinas son considerados ciudadanos británicos (antes de 1982 eran considerados como ciudadanos de segunda clase), no corresponden un interés tan real para el gobierno británico, solo lo es cuando las Islas Malvinas se convierten en un asunto político, al cual se le pueden exprimir diversos beneficios político-nacionalistas, como lo demostró en la década de 1980 la entonces Primer Ministro de la Gran Bretaña Margaret Thatcher, al utilizar la Guerra de las Malvinas para “maquillar” a su favor sus diversos problemas internos al enaltecer el nacionalismo británico al defender las islas. 

Por Diego Campia...